martes, 5 de febrero de 2013
Call me a sinner, call me a saint
Patrick se removia en la cama mientras seguia durmiendo, derrepente su sueño se interrumpio, entreabrio los ojos medio dormido, sin levantar la cabeza le pareció ver a alguien en la habitación, mas especificamente a los pies de la cama. Sigo soñando. pensó, mientras se volvia a acurrucar para seguir con su sueño, que te pasa con el profesor, Patrick?, pensaba mientras se removia en la cama hasta encontrar la posición correcta, habia estado soñando con el Simbolista de Harvard, en sus sueños solo lo veia como hipnotizado detras de simbolos extraños, hablando cosas que le parecian muy interesantes pero que no terminaba de entender. Luego de unos segundos se dió cuenta que había dejado de soñar hace un rato, apretó los ojos fuerte y luego los abrió para despertarse del todo. Cuando los abrió le parecía imposible lo que veía.
-Pensé que también usaban una vestimenta especial para dormir -Robert Langdon lo miraba curioso, estaba parado a la altura de las piernas del camarlengo, este vestia un pantalon negro y el pecho desnudo.
-Yo.. como ha entrado aqui? - Preguntó mientras desviaba la mirada, las mejillas le ardian como el infierno.
-Usted me ha llamado, un guardia suizo me dijo que me necesitaba urgente, me llamó un poco la atención por la hora- El profesor se fijo en el pecho del joven camarlengo, movimientos acelerados, estaba agitado, nervioso.
Patrick le miró extrañado, se enderezó un poco quedando semisentado en la cama. -No es posible.. yo estaba durmiendo - La boca se le secó, hace un momento habia tenido un sueño extraño con el profesor y ahora aparecia en su habitación, en medio de la madrugada. Sigo soñando, esto solo tiene una logica, es un sueño.
-Si no me necesita entonces, me retiro. - El profesor tuvo la intención de retirarse pero se quedó congelado en el lugar, la razón?, la mano del camarlengo se había posado sobre su antebrazo.
-No... todavía no, por favor - Patrick no creía lo que habia hecho, ni lo que iba a hacer, que lo perdonara Dios y su padre pero si no lo hacia se volvería loco.
Robert salio de su shock inicial para mirar al camarlengo, el joven lo miraba fijamente, su pecho mas acelerado que antes hacia dificil que su mirada se fijara en otro lugar.
-No me ire si usted no quiere - posó suavemente su mano sobre la del camarlengo y sintió como este se estremecio al contacto.
Patrick quedo congelado, nunca pensó que el profesor respondería, estaba asustado y ansioso, no sabía que hacer, nunca antes había experimentado una sensación igual, por lo que solo atinó a mirar a Robert.
El profesor lo miró unos segundos e impulsado por la inocencia que emanaba del camarlengo se acerco lentamente a su cara y posó sus labios sobre los de él; se preguntó si el joven sacerdote habia besado alguna vez, sin embargo la respuesta fue proporcionada al instante, por los movimientos torpes del camarlengo quedo claro que no.
-Lo siento - Respondio tímido como si le hubiera leído el pensamiento.
-No es de importancia, tranquilo - Robert le sonrió y aprovecho para cambiar de posición, estaba un poco incomodo así que pasó una pierna por encima de las de Patrick y quedo sobre él. Por un momento el profesor se sintío un completo pecador, con letras mayusculas, se sentía como a punto de profanar alguna de esas obras de arte antiguas que tanto le gustaban, una ola de arrepentimiento le llego en lo profundo y estuvo a punto de huir, pero ahi estaba la mirada de Patrick espectante, le habia pedido por favor que no se fuera y eso había sido suficiente para él.
Acercó una mano a la cara del camarlengo y le acarició la mejilla, luego pasó la mano por el pelo y se acerco para darle un beso.
-Todo a su tiempo, ok? no es conveniente apresurarnos - Le habló Robert al oido y se tendió a su lado.
Patrick asintió, no podía hacer más, tampoco quería apresurarse, tenía que ser cauto, aparte de su inexperiencia tenía el peso de su conciencia ahora sobre él, que estaba haciendo? realmente no había pensado en lo que estaba pasando, él era un hombre, más que eso era sacerdote, y sobre todo era el camarlengo, que había entregado su vida para planes divinos, no para esto.
Se dió vuelta para quedar enfrentado a Robert, que dormía tranquilo, o al menos eso aparentaba, le corrió un mechoncito desordenado que caía sobre su frente y luego se levantó de la cama.
-Perdoname padre porque he pecado... - Comenzó el camarlengo Mckenna, de rodillas frente a la chimenea.
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lalalala jaja ok esto no tiene nada del otro mundo, pero estoy partiendo >_< denme tiempo XD
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1 comentario:
awww cata!!! mori de verdad! y el guardia suizo eh jajajaja XD tuvo su aparicion tb, awww muy demasiado aksajsdhskdkhskd
seré una perv pero me lo he imaginado todo xD
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