Estaba apoyado en un viejo arbol mirando a los niños entrar al colegio, un dia como cualquier otro dia, un dia normal, todos hacen las mismas cosas y a el le parece bien asi, asi debe ser...
Apoyado ahora en la baranda de la azotea miraba como el equipo de baseball jugaba un partido, no le agradaba todo el ruido que se producia en esas practicas deportivas, pero estaba acostumbrado, ese dia no tenia porque ser diferente, no tenian razon por la cual hacer lo que el quisiera, para ellos era un dia de practica mas, un dia como cualquier otro...
-un dia cualquiera - murmuro y luego suspiro cerrando los ojos, pero los abrio inmediatamente al sentirse repentinamente observado.
-quien es? - pregunto con tono amenazante, pero nadie se mostro. Intranquilo por esa repentina sensacion comenzo a pasearse por la azotea pero como siempre estaba desierta, ese era su lugar y todos lo sabian.
Regreso a su casa despues de su rutinario dia de vigilancia, fue directamente hacia el sillon y se dejo caer en el, el sueño fue confundiendo sus sentidos y fue incapas de reaccionar frente a un aroma tan agradable para el, sin abrir los ojos fue capaz de sentir a alguien a su lado, no parecia una amenaza asi que no hizo ningun esfuerzo por enderezarse y espantar a tal intruso, al contrario el calor que sentia a su alrededor lo hizo sumergirse en un sueño profundo donde el dia no era un dia normal, era su dia, el dia mas especial que alguien le podria dar jamas....
-Feliz cumpleaños hibari... creiste que me habia olvidado de ti? :)...
----
Aw como olvidar a mi tauro favorito.
Adios!!