domingo, 24 de febrero de 2013
Call me a sinner, call me a saint III
III
Robert se encontraba sentado en una de las bancas de los jardines vaticanos, con libreta en mano escribía cosas mientras a ratos la soltaba para leer un libro que tenía a su lado, la investigación sobre los iluminatis avanzaba lenta, pero al menos algo se movia, habia estado parada por meses. Dejó de apuntar cosas en su libreta para mirar hacia un lado, vió de lejos a Patrick que iba caminando apenas con una pila de libros encima. Guardo la libreta en el bolsillo de su chaqueta, tomó el libro y se levantó para alcanzar al camarlengo.
-Hola - saludó al Camarlengo cuando llego a su lado.
-Hola - le respondio éste con una sonrisa timida.
-Hace días que no te veía.
-He estado un poco ocupado - Patrick miró los libros que cargaba y luego volvió a mirar a Robert.
-Dejame ayudarte - le dijo Robert mientras tomaba algunos de los libros - y que haces con ellos?
-Los llevó a un orfanato en las afueras de Roma.
-No pensé que estuvieras encargado también de hacer esas cosas, con todo el trabajo de tu cargo...
-Lo hago porque me gusta hacerlo, no porque me lo manden, me gusta ver a los niños, me gusta salir de aqui de ves en cuando - Continuaron caminando hasta la salida del vaticano. En la entrada dos guardias suizos se hicieron a un lado para dejarlos pasar.
-Signore - un guardia suizo que apareció derrepente hizo una pequeña reverencia ante Patrick y tomó los libros que este llevaba. Se acercó a un Fiat negro estacionado cerca y metió los libros en la maleta. Langdon lo imitó y dejó los libros ahí, luego se volvió hacia Patrick que estaba abriendo la puerta del auto.
-Puedo acompañarlos? - Preguntó. Chartrand el joven guardia suizó le dio una mirada al Camarlengo.
-Claro - dijo éste mientras miraba al guardia suizo, el joven asintió y se subió al asiento del piloto. Patrick se sentó a su lado y Robert se apresuró a entrar atrás.
Al llegar al orfanato Chartrand le entregó los libros al Camarlengo y al profesor, se quedo apoyado en el auto mientras los veia entrar al recinto, luego sacó un cigarrillo del bolsillo de su chaqueta y se puso a fumar.
Al entrar al orfanato desde una especie de sala de clases se asomo una religiosa por la ventana.
-Hermana - Saludaron al mismo tiempo los recien llegados haciendo una pequeña reverencia, la religiosa los imito y abrió la puerta para que los niños alborotados salieran a recibir a los visitantes.
-Es el padre Patrick! - Gritó un niño de unos siete años que se habia asomado a la puerta de la sala. Varios niños de diferentes edades se asomaron a las ventanas y comenzaron a llamar al Camarlengo gritando saludos y contando lo bien que les estaba llendo en la escuela.
El mismo niño que se habia asomado a la puerta salió de la sala de la mano de otro niño de unos cuatro años, se apresuro en llegar hasta Robert y Patrick y se paro en frente de ellos.
-Este es mi hermano, ya tiene edad suficiente para acompañarme a la escuela - le dijo el niño a Robert mientras este miraba al pequeño. El niño soltó a su hermano y se aferró a la mano izquierda de Patrick.
-Erick ya retomamos la clase - Llamó la religiosa. Erick le dio un abrazo fugaz al Camarlengo y le dijo adiós a Robert, luego volvio a meterse dentro de la sala.
-No hagas enojar a nuestro padre - Le gritó Erick a su hermano mientras se asomaba por la ventana, el pequeño se giró hacia su hermano y le asintió enérgico.
-Nuestro padre? - Preguntó Robert extrañado.
-Son mis protegidos, la razón mas importante que tengo para venir a este lugar - Patrick sonrió y acarició al pequeño en la cabeza, el niño lo miró y le sonrió feliz. - Pongamonos en marcha antes que se nos haga tarde - Dijo. Robert asintió y empezaron a caminar, momentos después sintió un pequeño apretón en su mano derecha, bajó la vista y vio la manito pequeña tomada a la suya.
-Le gusta que lo levanten - Patrick le sonrió a Robert y luego le guiño un ojo al pequeño.
Caminaron en dirección a la biblioteca del orfanato, ubicada a unos metros de donde estaban.
Ahí estuvieron aproximadamente una hora.
-Disculpa nuestra demora - Le dijo Patrick a Chatrand que se encontraba ya dentro del auto.
-No hay problema signore. Es un honor ayudarle en su labor - Chatrand encendió el auto y partieron los tres en silencio rumbo al vaticano.
Caminando ya por los jardines vaticanos, padre y profesor iban en silencio, Patrick pensaba en su labor como Camarlengo, en el conclave, en la elección del nuevo papa y no podía evitar pensar en el profesor Langdon. Lo miró de reojo y estaba viendo la hora en su reloj de Mickey Mouse, le pareció curioso ese objeto infantil en la muñeca de un hombre, pero pensó que ya tendría tiempo de preguntarle sobre el.
-Me iré del vaticano - Soltó el profesor derrepente.
Patrick sintió como si de la nada le hubieran dado un golpe en el estomago. -P-Por que? tu trabajo... que pasa con eso?.
-Seguiré trabajando en eso, pero me quedaré en un hotel en Roma - se detuvo y miró al camarlengo - no es apropiado que yo siga aquí, no es común que alguien fuera del clero o de la guardia suiza ande por aquí.
-Pero el papa antes de morir te autorizo, y tienes mi permiso también.
-Eres demaciado bueno Patrick, pero no toda la gente ve las cosas como las ves tu. - Robert se aproximó mas al camarlengo y acarició su mejilla.
El padre Simeon que vió la escena de lejos se aproximó a ambos.
-Camarlengo, necesito hablar con usted - Dijo el sacerdote mayor.
Ambos se separaron al escucharlo.
viernes, 15 de febrero de 2013
Hello stranger II
-Te voy a extrañar, Jensen - habia sido una tímida muestra de sus sentimientos hacia el actor americano.
-yo también te voy a extrañar, no creas que no - Jensen se acerco y lo abrazó. Pensó en soltarlo pero el cuerpo de Ewan era tan calido y como no hizo nada por soltarse el se sintió feliz de poder estar asi unos segundos mas.
Se separaron un momento y Jensen lo miro a los ojos, no le importaba nada despues de ese abrazo, aunque pensó que le doleria mucho si el lo rechazaba, pero mando ese pensamiento a la basura.
-Te amo - le dijo sin despegar la mirada de sus ojos claros, y le parecieron mas grandes y brillantes cuando termino la frase.
Ewan estaba sin palabras despues de la sopresa intentó decir algo, pero solo balbuceo cosas que ni el entendió. No era muy bueno para expresarse con palabras, siempre pensó que las acciones eran mejores, así que sin decir nada le tomó la cara y lo besó.
Despues de eso, ambos habían pasado los 5 días mas cortos pero felices en mucho tiempo.
-Prometeme que coincidiremos en las vacaciones.
-Te lo prometo.
----
Jensen estaba aún en el set, hace unos minutos había terminado de grabar algunas escenas y ya no quedaba más por hacer, se acercó a una mesa con bebidas y tomó una lata, luego revisó su celular, eran las 18:30, había terminado de grabar temprano y no tenía ningún panorama, tampoco es que estuviera pidiendo uno, estaba demaciado cansado para salir, necesitaba dormir y también un masaje, pagaria lo que fuera por un buen masaje.
-Jensen? - escucho una voz femenina que lo llamaba, luego detras de una pared del set falso se asomó una productora.
-Dime preciosa? - le sonrió coqueto mientras dejaba la lata en la mesa.
-Tienes una llamada - ella lo miró y le sonrió de vuelta y le hizo una seña con el dedo para que lo siguiera.
-Y quien es?.
-No se identificó.
Llegaron a otra parte del set, donde habian computadores y pantallas a un costado de un escritorio un teléfono descolgado.
-Aló? - dijo Jensen apenas tomo el auricular.
-Hola.
El corazón de Jensen comenzo a latir a mil por hora, y no pudo ocultar una enorme sonrisa, miro a todos lados, no queria que nadie lo viera, y que nadie interrumpiera.
-Estas ahí? - La voz al otro lado se impaciento un poco.
-S-si como estas!? - Habló jensen emocionado - Hace tiempo que no tenía noticias de ti.
-Lo siento, pero es que he tenido demaciado trabajo, ahora mismo estoy a punto de volar a Rusia.
-Rusia?!, Ewan deja de trabajar por dios, date vacaciones... hace cuanto que no nos vemos? 6 meses, 7? - Jensen cambió su expresion, se sintió un poco decepcionado de que su compañero estuviera siempre tan ocupado.
-Lo siento Jensen, tengo que colgar, mi avion va a partir. Disfruta de tus vacaciones y comprame muchos recuerdos! - Ewan intentó alegrarle un poco, pero sabia que alegrar a Jensen costaría un poco más.
Jensen se subió al auto y encendió la radio, por más que trataba de seguir la letra de la canción que sonaba, no podía quitar la voz de Ewan de su cabeza y mucho menos la idea de pasar unas vacaciones solo.
-No te sorprendas, asi estabas antes de conocerlo y asi vas a seguir - Se dijo mirandose al espejo retrovisor.
Llego a su departamento, estaciono el auto, se bajó y miró su reloj 20:00.
Tenía hambre pero no tenía ganas de salir a buscar algo de comer, estaba cansado y ahora de mal humor. Lo mejor sería dormir hasta mañana y olvidarse de todo, pensó mientras abria la puerta.
-Creo que me daré un buen baño antes de dormir - Murmuró mientras se sacaba la chaqueta, la lanzó al perchero pero pasó volando por el lado y cayó al suelo, Jensen chasqueó la lengua y se metió al baño.
Mientras se jabonaba comenzó a cantar una canción, le gustaba pero no era muy bueno para mostrar sus dotes de cantante en público, el shampú caía por sus ojos mientras seguía cantando, por un momento se calló.
-Hola? - Gritó, le pareció escuchar ruidos, a tientas se dió vuelta hacia el lado de la cortina del baño y estiró los brazos para abrirla y se topo con algo.
-Hey cuidado donde tocas eh - Ewan soltó una carcajada y empujó a Jensen al fondo de la ducha entrando el también en ella.
-Idiota casi me matas del susto! - se saco el shampú de los ojos y bajó la cabeza sonriendo.
-Te ves muy sexy así - Ewan le pasó un dedo por la ceja derecha, quitandole restos de espuma.
-Y tu te ves como un gatito mojado - Jensen le tomó la muñeca de la mano que tenía antes levantada y lo atrajo hacia su cuerpo -Un gatito con ropa y mojado... pero eres un gatito malo, me engañaste y ya no te quiero.
Le dió un beso y luego lo empujó y corto el agua.
-Quería darte una sorpresa, tu no puedes ser el unico de las sorpresas! - se cruzó de brazos e hizo un gesto de niño amurrado.
-Sacate la ropa- Le dijo Jensen en tono de orden.
-Bueno si me lo pides asi tan gentilmente... - Ewan se sacó la polera que andaba trayendo y luego los pantalones.
-Aunque hayas sido malo y me hayas hecho sufrir por casi una hora, me preocupo por ti - Le pasó una toalla que sacó de un mueble en el baño.
-Eres un amor - le contesto Ewan mientras se secaba el pelo - en serio lo eres jaja - Rió después de ver la cara seria de jensen.
Llevaban los dos las toallas puestas en la cintura, la habitación de Jensen tenía puesta la calefacción, así que el ambiente estaba perfectamente templado.
Ewan estaba sentado en medio de la cama esperando a que Jensen se decidiera a darle algo de ropa.
-Iba a pasarte esto, pero creo que no te lo mereces - Devolvio al closet una polera que habia tomado y se sento frente a Ewan.
Empujó su cuerpo hacia atrás y se sentó sobre él. -ehh!! - protesto el escoces pero Jensen lo calló con un beso, luego tomo sus manos y las paso sobre su cabeza, manteniendolas ahi.
-Este es el castigo por hacerme sufrir - Comenzó a besar su cuello, y luego a bajar por su pecho.
-Este castigo... es... lo mejor... - Ewan trataba de hablar pero sentir a Jensen por su cuerpo no le permitia concentrarse mucho.
-Y eso que recién comienzo.
lunes, 11 de febrero de 2013
Call me a sinner, call me a saint II
II
Eran las 5 de la mañana y Robert se despertó a causa del frio que comenzó a sentir en un costado, abrio los ojos despacio, miró desconcertado a ambos lados, donde estoy?, se preguntó, no reconocia nada de su propia habitación. Luego recordó todo, a Patrick durmiendo, el recostandose a su lado, besos, caricias... Cerró los ojos y se llevó las manos a la cara, nada mas pasó, nada. Suspiró y se sentó en la cama, buscó sus ropas a tientas y comenzo a vestirse. No vio a Patrick por ningún lado, por lo que pensó que debía estar a esas horas cumpliendo sus deberes.
-Esto no esta bien - murmuro antes de dar una ultima mirada a la habitación, respiró por última vez la escencia de Patrick impregnada en el aire y se acercó a la puerta, vió una llave puesta en el cerrojo y un papel colgado de ella, "Te encerré por seguridad, alguien podría abrir y no es conveniente. Puedes quedarte con la llave". Robert arrugó el papel y se lo guardó en el bolsillo, abrió la puerta y salío.
-Esto no esta bien - volvió a murmurar mientras caminaba por el pasillo hacia el jardin del vaticano.
Mientras deambulaba por los jardines Robert vió a lo lejos al Padre Simeon, quizo parecer como si no lo hubiera visto y asi seguir tranquilo su camino, pero el Padre le hizo una seña para que lo esperara. A Robert no le caia muy bien, desde que habia llegado hace unos dias atras, el padre le habia puesto mala cara en varias ocasiones, no veia con buenos ojos la intromision de un profesor extranjero en la iglesia.
-Señor Langdon, usted todavia por aqui - El padre Simeon le miró de mala gana y luego le hizo un gesto para que caminaran y se alejaran de los cardenales que se habian reunido a conversar cerca de ellos.
-Asi es padre, tengo permiso por 3 semanas para permanecer en el vaticano, permiso especial del papa - Robert no queria parecer un presumido sobre todo en el momento que se vivia en el vaticano, pero apenas pudo disimular la sonrisa que le produjo ver la cara de disgusto del padre.
-El santo padre lamentablemente ya no esta, por lo que me parece lógico que usted abandone estos terrenos, respete el proceso que vive la iglesia y deje de entrometerse señor Langdon - El padre Simeone hizo un gesto de despedida y le dió la espalda para marcharse.
-He consultado con el camarlengo, padre, y el ha renovado mi estancia aqui, esta enterado de mis tratos con el Santo padre y esta de acuerdo en que continue con mis investigaciones.
-Ese sacerdote siempre fue el niño mimado del santo padre, pero ahora que no esta, no tiene peso aqui! - El padre Simeon casi grito las palabras, con ira, pero sin darse vuelta a mirar al profesor.
-El es el camarlengo, la maxima autoridad del vaticano mientras se elije un nuevo papa - Sintió satisfacción luego de decirlo, el padre Simeon siempre trataba de bajarle el perfil al rol del camarlengo, pero en esos momentos nadie podia negar que Patrick se estaba llevando todo el peso de la iglesia y lo estaba haciendo muy bien.
Robert se alejó dejando solo al indignado padre Simeon.
Patrick estaba agotado, estos últimos días no habia dormido practicamente nada, y ahora, después de lo que habia pasado con Robert se sentía mas agobiado y atormentado que nunca. Estaba cometiendo un pecado tremendo y dentro de la mismisima santa cede.
-Te ruego perdon padre, por todos mis pecados, pero también te ruego comprensión, tu has sido el unico testigo de mi lucha, pero ya no puedo mas. - Patrick se encontraba rezando en la capilla sixtina, arrodillado, con las manos juntas y la frente apoyada en ellas. Luego de mantenerse asi por algunos minutos mas, se levantó y abandonó el lugar. Al salir se encontró con un grupo de cardenales y con el profesor pasando junto a ellos, el grupo de hombres se detuvo para saludarlo y luego siguieron su camino. Robert también se detuvo y saludó con una pequeña reverencia.
-Profesor - Atinó a decir el camarlengo y devolvió el saludo evitando mirarlo a la cara.
-No se preocupe Camarlengo, no se volverá a repetir - habló bajo el profesor Langdon y los ojos claros del camarlengo lo miraron con tristeza.
-Es lo mejor - le contestó el sacerdote y se retiro para seguir con su trabajo.
---------------
lalala perdón por las faltas de ortografia si se me pasó alguna xd en fin espero ke la inspiración me acompañe un poco mas xd
PS: me imaginé al robert como el jensen en mi ultimo reblogueo de tumblr jaskhfskjdgh xd
Eran las 5 de la mañana y Robert se despertó a causa del frio que comenzó a sentir en un costado, abrio los ojos despacio, miró desconcertado a ambos lados, donde estoy?, se preguntó, no reconocia nada de su propia habitación. Luego recordó todo, a Patrick durmiendo, el recostandose a su lado, besos, caricias... Cerró los ojos y se llevó las manos a la cara, nada mas pasó, nada. Suspiró y se sentó en la cama, buscó sus ropas a tientas y comenzo a vestirse. No vio a Patrick por ningún lado, por lo que pensó que debía estar a esas horas cumpliendo sus deberes.
-Esto no esta bien - murmuro antes de dar una ultima mirada a la habitación, respiró por última vez la escencia de Patrick impregnada en el aire y se acercó a la puerta, vió una llave puesta en el cerrojo y un papel colgado de ella, "Te encerré por seguridad, alguien podría abrir y no es conveniente. Puedes quedarte con la llave". Robert arrugó el papel y se lo guardó en el bolsillo, abrió la puerta y salío.
-Esto no esta bien - volvió a murmurar mientras caminaba por el pasillo hacia el jardin del vaticano.
Mientras deambulaba por los jardines Robert vió a lo lejos al Padre Simeon, quizo parecer como si no lo hubiera visto y asi seguir tranquilo su camino, pero el Padre le hizo una seña para que lo esperara. A Robert no le caia muy bien, desde que habia llegado hace unos dias atras, el padre le habia puesto mala cara en varias ocasiones, no veia con buenos ojos la intromision de un profesor extranjero en la iglesia.
-Señor Langdon, usted todavia por aqui - El padre Simeon le miró de mala gana y luego le hizo un gesto para que caminaran y se alejaran de los cardenales que se habian reunido a conversar cerca de ellos.
-Asi es padre, tengo permiso por 3 semanas para permanecer en el vaticano, permiso especial del papa - Robert no queria parecer un presumido sobre todo en el momento que se vivia en el vaticano, pero apenas pudo disimular la sonrisa que le produjo ver la cara de disgusto del padre.
-El santo padre lamentablemente ya no esta, por lo que me parece lógico que usted abandone estos terrenos, respete el proceso que vive la iglesia y deje de entrometerse señor Langdon - El padre Simeone hizo un gesto de despedida y le dió la espalda para marcharse.
-He consultado con el camarlengo, padre, y el ha renovado mi estancia aqui, esta enterado de mis tratos con el Santo padre y esta de acuerdo en que continue con mis investigaciones.
-Ese sacerdote siempre fue el niño mimado del santo padre, pero ahora que no esta, no tiene peso aqui! - El padre Simeon casi grito las palabras, con ira, pero sin darse vuelta a mirar al profesor.
-El es el camarlengo, la maxima autoridad del vaticano mientras se elije un nuevo papa - Sintió satisfacción luego de decirlo, el padre Simeon siempre trataba de bajarle el perfil al rol del camarlengo, pero en esos momentos nadie podia negar que Patrick se estaba llevando todo el peso de la iglesia y lo estaba haciendo muy bien.
Robert se alejó dejando solo al indignado padre Simeon.
Patrick estaba agotado, estos últimos días no habia dormido practicamente nada, y ahora, después de lo que habia pasado con Robert se sentía mas agobiado y atormentado que nunca. Estaba cometiendo un pecado tremendo y dentro de la mismisima santa cede.
-Te ruego perdon padre, por todos mis pecados, pero también te ruego comprensión, tu has sido el unico testigo de mi lucha, pero ya no puedo mas. - Patrick se encontraba rezando en la capilla sixtina, arrodillado, con las manos juntas y la frente apoyada en ellas. Luego de mantenerse asi por algunos minutos mas, se levantó y abandonó el lugar. Al salir se encontró con un grupo de cardenales y con el profesor pasando junto a ellos, el grupo de hombres se detuvo para saludarlo y luego siguieron su camino. Robert también se detuvo y saludó con una pequeña reverencia.
-Profesor - Atinó a decir el camarlengo y devolvió el saludo evitando mirarlo a la cara.
-No se preocupe Camarlengo, no se volverá a repetir - habló bajo el profesor Langdon y los ojos claros del camarlengo lo miraron con tristeza.
-Es lo mejor - le contestó el sacerdote y se retiro para seguir con su trabajo.
---------------
lalala perdón por las faltas de ortografia si se me pasó alguna xd en fin espero ke la inspiración me acompañe un poco mas xd
PS: me imaginé al robert como el jensen en mi ultimo reblogueo de tumblr jaskhfskjdgh xd
martes, 5 de febrero de 2013
Call me a sinner, call me a saint
Patrick se removia en la cama mientras seguia durmiendo, derrepente su sueño se interrumpio, entreabrio los ojos medio dormido, sin levantar la cabeza le pareció ver a alguien en la habitación, mas especificamente a los pies de la cama. Sigo soñando. pensó, mientras se volvia a acurrucar para seguir con su sueño, que te pasa con el profesor, Patrick?, pensaba mientras se removia en la cama hasta encontrar la posición correcta, habia estado soñando con el Simbolista de Harvard, en sus sueños solo lo veia como hipnotizado detras de simbolos extraños, hablando cosas que le parecian muy interesantes pero que no terminaba de entender. Luego de unos segundos se dió cuenta que había dejado de soñar hace un rato, apretó los ojos fuerte y luego los abrió para despertarse del todo. Cuando los abrió le parecía imposible lo que veía.
-Pensé que también usaban una vestimenta especial para dormir -Robert Langdon lo miraba curioso, estaba parado a la altura de las piernas del camarlengo, este vestia un pantalon negro y el pecho desnudo.
-Yo.. como ha entrado aqui? - Preguntó mientras desviaba la mirada, las mejillas le ardian como el infierno.
-Usted me ha llamado, un guardia suizo me dijo que me necesitaba urgente, me llamó un poco la atención por la hora- El profesor se fijo en el pecho del joven camarlengo, movimientos acelerados, estaba agitado, nervioso.
Patrick le miró extrañado, se enderezó un poco quedando semisentado en la cama. -No es posible.. yo estaba durmiendo - La boca se le secó, hace un momento habia tenido un sueño extraño con el profesor y ahora aparecia en su habitación, en medio de la madrugada. Sigo soñando, esto solo tiene una logica, es un sueño.
-Si no me necesita entonces, me retiro. - El profesor tuvo la intención de retirarse pero se quedó congelado en el lugar, la razón?, la mano del camarlengo se había posado sobre su antebrazo.
-No... todavía no, por favor - Patrick no creía lo que habia hecho, ni lo que iba a hacer, que lo perdonara Dios y su padre pero si no lo hacia se volvería loco.
Robert salio de su shock inicial para mirar al camarlengo, el joven lo miraba fijamente, su pecho mas acelerado que antes hacia dificil que su mirada se fijara en otro lugar.
-No me ire si usted no quiere - posó suavemente su mano sobre la del camarlengo y sintió como este se estremecio al contacto.
Patrick quedo congelado, nunca pensó que el profesor respondería, estaba asustado y ansioso, no sabía que hacer, nunca antes había experimentado una sensación igual, por lo que solo atinó a mirar a Robert.
El profesor lo miró unos segundos e impulsado por la inocencia que emanaba del camarlengo se acerco lentamente a su cara y posó sus labios sobre los de él; se preguntó si el joven sacerdote habia besado alguna vez, sin embargo la respuesta fue proporcionada al instante, por los movimientos torpes del camarlengo quedo claro que no.
-Lo siento - Respondio tímido como si le hubiera leído el pensamiento.
-No es de importancia, tranquilo - Robert le sonrió y aprovecho para cambiar de posición, estaba un poco incomodo así que pasó una pierna por encima de las de Patrick y quedo sobre él. Por un momento el profesor se sintío un completo pecador, con letras mayusculas, se sentía como a punto de profanar alguna de esas obras de arte antiguas que tanto le gustaban, una ola de arrepentimiento le llego en lo profundo y estuvo a punto de huir, pero ahi estaba la mirada de Patrick espectante, le habia pedido por favor que no se fuera y eso había sido suficiente para él.
Acercó una mano a la cara del camarlengo y le acarició la mejilla, luego pasó la mano por el pelo y se acerco para darle un beso.
-Todo a su tiempo, ok? no es conveniente apresurarnos - Le habló Robert al oido y se tendió a su lado.
Patrick asintió, no podía hacer más, tampoco quería apresurarse, tenía que ser cauto, aparte de su inexperiencia tenía el peso de su conciencia ahora sobre él, que estaba haciendo? realmente no había pensado en lo que estaba pasando, él era un hombre, más que eso era sacerdote, y sobre todo era el camarlengo, que había entregado su vida para planes divinos, no para esto.
Se dió vuelta para quedar enfrentado a Robert, que dormía tranquilo, o al menos eso aparentaba, le corrió un mechoncito desordenado que caía sobre su frente y luego se levantó de la cama.
-Perdoname padre porque he pecado... - Comenzó el camarlengo Mckenna, de rodillas frente a la chimenea.
------
lalalala jaja ok esto no tiene nada del otro mundo, pero estoy partiendo >_< denme tiempo XD
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)